Criar no debería sentirse como una carrera en la que no sabes hacia donde corres, sin embargo, los primeros años de la crianza es raro no sentirlo así. Lo sé porque lo veo, porque lo vivo en mi propia crianza.
Pero hay algo que lo cambia todo; cuando entiendes la base, lo difícil empieza a ordenarse.
- Entender su desarrollo te da perspectiva.
- Tener nuevas herramientas para gestionar conductas, trae paz.
- Los momentos difíciles ya no los vives sola.
- Ver resultados, tener más tiempo para disfrutar de sus pequeños mundos es la recompensa.
“Entre tanto ruido en redes sociales vi un rayito de luz”


